Uno de los momentos más importantes para el departamento de administración y finanzas de cualquier empresa y para sus asesores fiscales es el cierre del año. De él depende la toma de decisiones relativas a los resultados obtenidos y su aplicación. Y también es un momento clave para la planificación tanto estratégica como operacional de los siguientes ejercicios.

En el post anterior, os hablamos de cómo hacer el cierre contable de nuestra empresa, y una vez realizado este paso debemos poner el foco en el cierre fiscal de la empresa. Pero, ¿es el momento adecuado?

Definición de año fiscal

El año fiscal es el período de referencia en el que las empresas realizan operaciones comerciales y devengan obligaciones fiscales. Este periodo habitualmente son 12 meses, y lo más común es que comience el 1 de enero y finalice el 31 de diciembre.

¿Puede no coincidir el año fiscal con el año natural?

Sí, existen varias razones por las que el año fiscal de una empresa puede ser diferente al año natural:

  • El año fiscal puede estar basado en el ciclo de negocio de la empresa. Es decir, si una empresa concentra sus ventas en la temporada vacacional, es razonable que su año fiscal se inicie en Mayo y se acabe en Abril del año siguiente, para incluir su temporada alta en un solo año fiscal.
  • El año fiscal puede estar basado en el ciclo de producción o en el ciclo de trabajo. Por ejemplo, si el ciclo de producción anual de una empresa comienza en Septiembre y termina en Agosto del año siguiente, tiene sentido para ella tener su año fiscal en este período.
  • El año fiscal puede ser elegido por conveniencia fiscal o contable. Es decir, una empresa puede elegir tener su año fiscal en el período que le permite aprovechar alguna ventaja fiscal o contable.
  • Si una empresa comienza su actividad en Febrero, su primer año fiscal será menor que el año natural.

De todos modos, es importante tener en cuenta que, independientemente del año fiscal que tenga una empresa, ésta debe seguir las mismas leyes y regulaciones fiscales y contables que el resto de empresas, y debe organizar y planificar su calendario fiscal para cumplir con sus obligaciones tributarias con normalidad.

Conclusión

Como hemos visto, las empresas pueden establecer el inicio y el final de su año fiscal libremente, de modo que éste no tiene necesariamente que coincidir con el año natural. Así pueden adaptar los correspondientes pagos de impuestos a la actividad económica real de la empresa, ajustándose a su naturaleza y estacionalidad o su temporada.

Por tanto, aunque acabemos de finalizar el año natural, puede que nuestro cierre fiscal se concentre en otro momento del año.

Si tienes dudas sobre el cierre fiscal de tu empresa puedes contactar con nosotros. Podemos ayudarte a planificar tu calendario fiscal y cumplir con tus obligaciones tributarias con la máxima profesionalidad.

El cierre contable no es un proceso sencillo y requiere de una gran atención al detalle y un conocimiento profundo de las normas contables. Por tanto, es recomendable la colaboración con expertos profesionales.

Desde Montiel Asesores podemos ayudarte a llevar a cabo este proceso de manera eficiente y precisa, con la máxima profesionalidad. Puedes ponerte en contacto con nosotros sin ningún compromiso.

Juan Víctor García Martín

Economista. Asesor fiscal, laboral y contable. Gerente de Montiel Asesores.