El artículo 205 de la Ley General de la Seguridad Social dice claramente que un trabajador debe “tener cubierto un período mínimo de cotización de quince años, de los cuales al menos dos deberán estar comprendidos dentro de los quince años inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho”.

Pero para algunas persona que no cumplen estos dos requisitos, existe lo que se ha denominado “Doctrina del paréntesis“.

Doctrina del paréntesis

La Doctrina del paréntesis hace referencia a poder poner en un paréntesis esos períodos sin cotizar, para que el trabajador sea considerado apto por la Seguridad Social de cara a recibir una pensión por jubilación.

Existe una premisa fundamental: el trabajador debe poder demostrar que esos períodos sin cotizar fueron a pesar de su voluntad. La doctrina del paréntesis se pone en marcha cuando un tribunal así lo cerciora. Por lo tanto el trabajador depende de la decisión de un juez.

Hay algunos casos en los que esta doctrina tiene una mayor probabilidad de ejecutare:

  • Personas paradas de larga duración.
  • Personas que han cumplido penas de prisión en las que no se les ha dado la oportunidad de cotizar.
  • Personas que han cobrado pensiones no contributivas de invalidez.
  • Personas cuya salud no les ha permitido seguir dadas de alta en la Seguridad Social por no ejecutar los trámites.

¿Cómo conseguir aplicar la doctrina del paréntesis?

La Seguridad Social aplica literalmente la norma que antes hemos mencionado, por lo que estas solicitudes son denegadas en su totalidad. Si esto le sucede, debe poner una demanda para que sea un juez el que aplique la Doctrina del paréntesis en su caso.

Un ejemplo

Imagine una persona con una cotización de 20 años a la que despiden a los 48 años con una indemnización.

En los años siguientes, y una vez agotado el paro, esta persona vivió de rentas de alquiler de pisos que tenía en propiedad, mientras seguía inscrito como desempleado.

Al cumplir los 66 años y 4 meses, puede solicitar la pensión de jubilación, aunque no haya cotizado 2 años en los últimos 15. En su caso, se abrió un «paréntesis» en la fecha en la que se inscribió como desempleado que se cierra en el momento de la solicitud de la pensión. Es en ese momento cuando debe acreditar haber cotizado 2 años dentro de los 15 anteriores.

Juan Víctor García Martín

Economista. Asesor fiscal, laboral y contable. Gerente de Montiel Asesores.